Ajustaremos sus cinturones, R.S.V.P. (17 08 11)

Posted on 17 agosto, 2011 | Deja un comentario

Sarkozy y Merkel exigen un ajuste común a toda Europa

Las principales economías de la Zona Euro plantean enfrentar la crisis con recortes generales  

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La canciller alemana, Ángela Merkel, llegó a París para mantener una minicumbre con el presidente Francés, Nicolás Sarkozy, y armar una estrategia común para hacer frente a la crisis que azota a Europa.

Luego del salvateje in extremis para evitar la quiebra técnica de Grecia, mediante giros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Central Europeo (BCE), en los últimos días la institución crediticia continental dirigida por el economista francés Jean-Claude Trichet, ha tenido que auxiliar de emergencia a España y a Italia.

El BCE destinó la semana pasada un total de 22.000 millones de euros para salvar a ambas economías del acoso de los mercados, cuya presión sobre los bonos de las deudas externas soberanas estaba empujando la cotización bajo mínimos.

La suma girada a Roma y a Madrid supera inclusive el monto destinado a los bonos griegos en la primera semana de rescate, y aun así no ha logrado sacar a los títulos públicos de ambos de la zona de riesgo.

Ante este panorama, y a pesar de que tanto el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, como el presidente del gobierno español José Luís Rodríguez Zapatero han anunciado nuevas medidas internas para controlar las cuentas públicas y reducir las partidas destinadas al gasto social, Merkel y Sarkozy reclamaron ayer en París una coordinación continental para implementar los ajustes desde las instancias ejecutivas de la Unión Europea (UE).

La idea de un “gobierno económico” de la UE es una antigua iniciativa, que se viene discutiendo en el ámbito de las cumbres y del Consejo Europeo en forma reiterada, aunque la propuesta original apuntaba a una coordinación financiera que, junto a la aplicación de la moneda común, promoviera el crecimiento y el desarrollo de la complementación económica europea.

Ahora, los líderes conservadores de Alemania y Francia vuelven a traer la idea de un “gobierno económico”, pero para que supervise la aplicación estricta de los achiques al gasto público y la implementación de medidas de ajuste estructural a nivel continental.

Merkel inclusive llevó a París la moción de que los 17 países europeos que comparten la moneda (la Eurozona) modifiquen sus constituciones nacionales antes del verano (boreal) de 2012, para incluir en las cartas magnas un límite al déficit público y al gasto del gobierno, para conjurar posibles situaciones futuras como la experimentada en Grecia.

En el país heleno, la anterior administración de derecha falseó las cuentas oficiales y declaró un déficit cuatro veces inferior al que realmente soportaba, y que ha llevado a Grecia a la peor situación económica desde la posguerra.

Merkel y Sarkozy proponen que este nuevo “gobierno económico” esté integrado por los jefes de Estado de la Eurozona, con un presidente fijo y renovable cada dos años; e inclusive ya han pensado en el candidato al cargo: Herman von Rompuy, el democristiano belga.

Estancamiento europeo

Las cifras de la agencia estadística euroepa, Eurostat, confirman los peores presagios sobre la estrategia elegida por los líderes conservadores para enfrentar la crisis: Alemania y Francia se han estancado.

Los porcentajes de crecimiento trimestral en ambos países son nulos: la economía francesa está técnicamente estancada (cero por ciento de crecimiento), mientras la Alemana apenas crece un simbólico 0,1 por ciento. En total, la Eurozona registra un escueto 0,2 por ciento entre abril y junio.

Tomando la perspectiva ampliada, la agencia Eurostat afirma que en tasa internual, el Producto Bruto Interno (PBI) de la Eurozona cae desde el ya debil 2,5 por ciento registrado en el primer trimestre del año, a un raquítico 1,7 en el segundo.

En las reuniones ampliadas del Grupo de los 20 (G-20), los países menos desarrollados –con especial protagonismo de Argentina y Brasil- intentaron convencer a los europeos que la salida de la crisis pasaba por aplicar políticas de aumento del gasto, no de mayores restricciones.

Sin embargo los países centrales optaron por el ajuste, y los resultados están a la vista. Un “gobierno económico” europeo, además, profundizaría este camino.

 

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